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7.9.1 - Patología de las Conducciones de Saneamiento. Acciones preventivas.


 

Los problemas más importantes que se detectan en las conducciones de saneamiento pueden deberse a:

1. Causas externas

2. Errores de Diseño, de construcción de las conducciones y baja calidad de los elementos de la red.

Las causas externas más habituales son:

Rotura de las conducciones y elementos accesorios por sobrecargas excesivas, tanto estáticas como dinámicas ( tráfico pesado, excesos en la compactación, etc...)

Rotura de las tuberías por asentamientos propios o inducidos por otras construcciones próximas.

Acción sobre los conductos de otros servicios realizados en el subsuelo, como tuberías de abastecimiento, gas, electricidad, etc..., y perforaciones o roturas por excavación debidas a una obra ( sondeos, obras de edificación).

Ataques externos a las tuberías por agresividad del terreno, corrientes vagabundas, penetración de raíces, etc...

Ataque por el interior de los conductos debidos a vertidos ácidos, productos corrosivos o agresividad bacteriana sobre el hormigón de la conducción ( formación del sulfuro de hidrógeno en zonas no ventiladas o zonas de decantación de materia orgánica).

Daños por acometidas defectuosas.

Vertidos de residuos sólidos que obturan la conducción.

Las causas intrínsecas son principalmente:

Errores de diseño y cálculo.

Defectos de ejecución.

Deficiencias de calidad de los elementos de la red.

Entre los errores de cálculo y diseño los más habituales son:

Erróneo dimensionamiento mecánico con infravaloración de las cargas y sobrecargas que actúan sobre las conducciones.

Insuficiencia de la capacidad portante de las alcantarillas que implican la entrada en carga de la red y que pueden provocar fallos en las juntas o incluso rotura de los conductos por presión interior.

Cizallamiento de las uniones tubo-pozo por asentamientos diferenciales al no haberse previsto en el proyecto uniones elásticas entre estos elementos.

Erosiones de los elementos de la red por tramos con excesiva velocidad debido a pendientes elevadas o ,por el contrario, debido a un proyecto de pendientes muy bajas que pueden ocasionar obturaciones y fermentación de los detritus orgánicos.

Perturbaciones hidráulicas e hidrodinámicas originadas por: cambios de sección con disposición errónea, encuentros de alcantarillas con ángulos próximos a los 90º o cambios de dirección bruscos.

Los defectos de ejecución más habituales son:

Instalación de tubos de diferente capacidad mecánica a la prevista o de tubos insuficientemente curados.

Apoyo contraindicado o mal ejecutado.

Sobrecarga de los conductos por exceso de anchura de zanja, altura del relleno y daños ocasionados por la maquinaria de compactación o de tráfico de maquinaria pesada durante la ejecución de la obra.

Punzonamiento o entrada en flexión de los conductos por la colocación directa sobre roca, o por ausencia de nichos, o por el material de relleno vertido directa y bruscamente sobre la conducción.

Pérdida de la pendiente por defectos de alineación o de asiento.

Empleo de juntas de baja calidad o ejecución defectuosa de las uniones que pueden provocar pérdidas de la conducción o introducción de aguas provenientes del exterior.

Entre las deficiencias de calidad de los elementos de la red, suelen ser las más habituales:

Baja calidad de los tubos, pozos y otros elementos, principalmente las juntas de unión.

Corrosión de los elementos metálicos de la red ( equipos de bombeo, válvulas de compuerta, pates) por falta de protección antioxidante, que pueden ocasionar graves accidentes a los operarios de conservación y mantenimiento.

Como consecuencia de estos defectos se pueden apreciar los siguientes síntomas de un mal funcionamiento del sistema de evacuación:

Roturas de tuberías

Problemas de capacidad hidráulica

Pérdidas de agua

Hundimientos

Contaminación del terreno o capa freática con vertidos industriales

Infiltraciones a la tubería desde el terreno

Las acciones preventivas para evitar estos problemas y sus consecuencias pasan lógicamente por:

Control de Proyecto, Control de la Construcción y de la Calidad de los elementos a utilizar en la red de saneamiento.

Señalización de la red de conductos en el exterior por medio de placas de plástico sobre las paredes de edificios o mediante postes indicadores situados a la altura de los ojos. Cada tipo de conducción (abastecimiento, saneamiento, gas, etc.) se identificará mediante una placa de diferente color.

Control de los vertidos.

Conservación y Mantenimiento de la Red.

Normas y Reglamentos para la Seguridad del personal.

El control de los vertidos debe quedar garantizado por la existencia y cumplimiento de una ordenanza o reglamento de vertidos que permitan una explotación económica de la red y garantice un correcto funcionamiento de las depuradoras.

La conservación y mantenimiento de la red comprende tres funciones:

La primera consistirá en realizar el inventario de las redes con la revisión en campo y recogida de datos

La realización de los planos adecuados e incluso la preparación de programas informáticos.

Una vez realizado el inventario de las existencias, la función de la inspección visual en campo, con cámaras de TV, es básica para poder desarrollar la investigación del estado de las tuberías.

En cuanto a la seguridad del personal y la ergonomía de su trabajo deben adoptarse medidas especiales, tanto en el proyecto como en la ejecución, y para las tareas de mantenimiento y limpieza de la red.

Entre las más importantes medidas se adoptarán:

Tapa de rejilla de seguridad para pozos: La rejilla puede incorporar banderas de advertencia retráctiles.

Ganchos para tapas de registro: Para la fácil apertura de tapas de registro.

Triángulo soporte ligero para el equipo de seguridad: Se coloca sobre la abertura y sostiene al equipo de seguridad, compuesto por arneses de sujección y cable reforzado.

Conos de señalización: De color rojo y blanco reflectantes.

Monos con pechera y tirantes reforzados, con arnés de seguridad integrado.

Chaleco de advertencia con bandas reflectantes y bordes reforzados.

Caretas antigás

Equipos de respiración autónoma en los casos necesarios.

Linternas manuales.

Botas reforzadas.

Espejos, para no tener que introducirse dentro del tubo en ciertos casos.

En algunos casos, equipos de evacuación de gases. 

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